El Ebro 150 de IMSA, que se entregaba en el interior de una caja de cartón azul, reunía cuantos requisitos cabría esperar en un modelo de su época. Realizado en metal, contaba con cabina basculante con cristales e interior detallado. El diseño de los bajos, y sobre todo el de las ruedas, delata que la inspiración de IMSA pudo ser el Ford D-800 de la empresa danesa Tekno o bien la versión española de este que distribuía en España la fundición Dalia. Al margen de la influencia de otras miniaturas, este modelo fue diseñado por IMSA con sumo acierto y es una pena que no se explotara comercialmente. También en los años setenta la marca española Playme puso a la venta un Ebro D-550 cuya cabina tenía un diseño completamente distinto al del Ebro 150 de IMSA con el que no guarda ningún tipo de relación. EBRO D150
|
©GAMAS43 2001-
|